Corria el año 1989,mas exactamente 12 de Agosto ,tiempo de crisis, como tantos otros en este hermoso país,.Alfonsin presidente y había escaces de aceite y harina en mi casa y en todos lados. Mi vieja me dijo : "por qué no vas a Supercoop y me traes harina y aceite".
Era sábado, ya había planes,dia de clásico del Sur,jugaban Banfield vs Los Andes .Con mis amigos partimos temprano ,desayunamos en el super,se hizo el medio día y también almorzamos, hasta que era la hora de ir acercándonos hasta Peña y Arenales.
La modalidad de Supercoop El Hogar Obrero era algo innovador para la epoca; tenía micros que hacían distintos recorridos por todos los barrios del partido de Lomas de Zamora para que la gente que no tenía medios se pudiera acercar a comprar .
Yo sabía de un micro de este super que pasaba por la cancha de la estación vecina ,llegó el micro y subimos ;al llegar a las inmediaciones ya se encontraba cortada la calle Arenales descendemos del micro y daba comienzo a una nueva aventura;caminamos con mis amigos hasta el kiosco que se encuentra frente al estadio, allí esperamos al grueso de la hinchada,por que era una gran incógnita como íbamos hacer el ingreso al estadio, ya que ninguno contaba con dinero para sacar la entrada ,sólo quedaba esperar a la hinchada y ver la manera de como entrar.
Pasaba el tiempo,y la calle comenzaba a poblarse de gente del milrayitas y en la esquína de la calle Gallo sólo había un vallado que dividía de la parcialidad local,el tiempo pasaba y las ansias crecían ......
Los cánticos empezaban a escucharse desde afuera que bajaban desde la tribuna ,a los pocos minutos de dar comienzo al clásico del Sur se dejaba ver desde lejos una bandera roja y sombrillas milrayitas y una multitud que ocupaban toda la calle,era de vereda a vereda y un largo de una caravana de tres cuadras al grito de "soy de Lomas",eran los tiempos en que la barra no dejaba a nadie que se quede afuera y sin entrar ,se repartían por barrios las entradas ,se hacía vaquita para los que se quedaban sin entrada y el oficial de calle era el encargado en recaudar ;y todo el mundo adentro y sin chistar....
El ingreso siempre era como en todos lados ,una fila de a dos y contra la pared: "decía la gorra" ,pero nunca era así, la montada en estos clásicos nunca faltaba y te atropellaba para que la fila sea de a dos y contra la pared ,como a ellos les gustaba y pedían. Una vez pasado el cacheo y esos nervios e incomodidad que te produce la autoridad ya una vez pasando esa línea imaginaria que te dice estoy adentro,era sumarse a esa tribuna y esa hermosa marea roja y blanca ,colmada de punta a punta y al grito de guerra "Loma,loma,loma" .
El primer tiempo transcurrió como todo clásico, cantitos clásicos de rivalidad vecina de un lado al otro y el resultado era empatado,luego del entretiempo de los 15 minutos el partido se tornó áspero y desde la tribuna los cánticos se iban subiendo de tono con el clásico "es una tarde de sol ,no se lo vaya a perder,Banfield va a correr la yuta también "... hasta que llegaba el final del partido y un canoso en cuero saltó el alumbrado que dividía el pulmón de la tribuna ;se generaron disturbios y piedrasos,la policía se encargó de dispersar ,el partido estuvo parado unos minutos , se reinició hasta cumplir los 90 minutos y las parcialidades comenzaban a retirarse en tono amenazantes, por esas épocas las dos hinchadas salían al mismo tiempo,sólo lo dividía un vallado.
El resultado fue un 2 a 2 con goles de Crema y Delfino para el local y R.Lopez el doblete para Los Andes.
La salida era lo que más adrenalina nos generaba ,caminando por la calle Gallo hasta Alsina al grito de Loma,loma,loma, y algunas corridas y piedrazos dispersos ,algo que no cambió nunca y nos fue mal acostumbrando.
El regreso a casa fue caminando con toda la gente de Lomas,al llegar a casa fue recibir el reto de mi vieja de "donde te metiste todo el día" , ese regreso fue con las manos vacías, porque en Supercoop tampoco había aceite ni harina.
Era sábado, ya había planes,dia de clásico del Sur,jugaban Banfield vs Los Andes .Con mis amigos partimos temprano ,desayunamos en el super,se hizo el medio día y también almorzamos, hasta que era la hora de ir acercándonos hasta Peña y Arenales.
La modalidad de Supercoop El Hogar Obrero era algo innovador para la epoca; tenía micros que hacían distintos recorridos por todos los barrios del partido de Lomas de Zamora para que la gente que no tenía medios se pudiera acercar a comprar .
Yo sabía de un micro de este super que pasaba por la cancha de la estación vecina ,llegó el micro y subimos ;al llegar a las inmediaciones ya se encontraba cortada la calle Arenales descendemos del micro y daba comienzo a una nueva aventura;caminamos con mis amigos hasta el kiosco que se encuentra frente al estadio, allí esperamos al grueso de la hinchada,por que era una gran incógnita como íbamos hacer el ingreso al estadio, ya que ninguno contaba con dinero para sacar la entrada ,sólo quedaba esperar a la hinchada y ver la manera de como entrar.
Pasaba el tiempo,y la calle comenzaba a poblarse de gente del milrayitas y en la esquína de la calle Gallo sólo había un vallado que dividía de la parcialidad local,el tiempo pasaba y las ansias crecían ......
Los cánticos empezaban a escucharse desde afuera que bajaban desde la tribuna ,a los pocos minutos de dar comienzo al clásico del Sur se dejaba ver desde lejos una bandera roja y sombrillas milrayitas y una multitud que ocupaban toda la calle,era de vereda a vereda y un largo de una caravana de tres cuadras al grito de "soy de Lomas",eran los tiempos en que la barra no dejaba a nadie que se quede afuera y sin entrar ,se repartían por barrios las entradas ,se hacía vaquita para los que se quedaban sin entrada y el oficial de calle era el encargado en recaudar ;y todo el mundo adentro y sin chistar....
El ingreso siempre era como en todos lados ,una fila de a dos y contra la pared: "decía la gorra" ,pero nunca era así, la montada en estos clásicos nunca faltaba y te atropellaba para que la fila sea de a dos y contra la pared ,como a ellos les gustaba y pedían. Una vez pasado el cacheo y esos nervios e incomodidad que te produce la autoridad ya una vez pasando esa línea imaginaria que te dice estoy adentro,era sumarse a esa tribuna y esa hermosa marea roja y blanca ,colmada de punta a punta y al grito de guerra "Loma,loma,loma" .
El primer tiempo transcurrió como todo clásico, cantitos clásicos de rivalidad vecina de un lado al otro y el resultado era empatado,luego del entretiempo de los 15 minutos el partido se tornó áspero y desde la tribuna los cánticos se iban subiendo de tono con el clásico "es una tarde de sol ,no se lo vaya a perder,Banfield va a correr la yuta también "... hasta que llegaba el final del partido y un canoso en cuero saltó el alumbrado que dividía el pulmón de la tribuna ;se generaron disturbios y piedrasos,la policía se encargó de dispersar ,el partido estuvo parado unos minutos , se reinició hasta cumplir los 90 minutos y las parcialidades comenzaban a retirarse en tono amenazantes, por esas épocas las dos hinchadas salían al mismo tiempo,sólo lo dividía un vallado.
El resultado fue un 2 a 2 con goles de Crema y Delfino para el local y R.Lopez el doblete para Los Andes.
La salida era lo que más adrenalina nos generaba ,caminando por la calle Gallo hasta Alsina al grito de Loma,loma,loma, y algunas corridas y piedrazos dispersos ,algo que no cambió nunca y nos fue mal acostumbrando.
El regreso a casa fue caminando con toda la gente de Lomas,al llegar a casa fue recibir el reto de mi vieja de "donde te metiste todo el día" , ese regreso fue con las manos vacías, porque en Supercoop tampoco había aceite ni harina.

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